El periodista y sociólogo, Manuel Campo Vidal, participó en el Nueva Economía Fórum para hablar sobre despoblación junto al Secretario General para el Reto Demográfico, Francesc Boya, la presidenta de la Diputación de Palencia, Ángeles Armisen, y el ex presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias.
“Vamos contra reloj. O lo resolvemos en pocos años, una década como máximo, o puede ser irreversible”, así de rotundo se mostró Manuel Campo Vidal en el Nueva Economía Fórum sobre “La España despoblada”. El periodista y sociólogo participó en la charla junto al Secretario General para el Reto Demográfico, Francesc Boya, la presidenta de la Diputación de Palencia, Ángeles Armisen, y el ex presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias.
Todos ellos compartieron la misma opinión, aunque lanzaron un mensaje de optimismo: “Está casi todo por hacer, pero la buena noticia es que estamos en marcha y con recursos que no existían antes”. Este impulso en la lucha contra la despoblación proviene de la pandemia mundial que sufre el planeta: “El COVID-19 y décadas de activismo han propiciado que la España urbana haya conocido a la rural con una mirada de agradecimiento y de reconocimiento”, valoró Manuel Campo Vidal. “Echar raíces, formar parte de una comunidad, son reflexiones que se han producido por el coronavirus, hay una necesidad de reconectar con estos lugares”, añadió Boya.
Y es que en estos últimos meses la sociedad española, pero también la europea, se ha podido dar cuenta de la importancia de lo que produce el medio rural: los alimentos. “En Europa se encuentran con que no tienen mascarillas, que no producen antibióticos, pero la Política Agraria Común ha sido un éxito porque el continente no ha dependido de terceros en la alimentación”, defendió Marcelino Iglesias.
Por todo ello, toca dar otro paso adelante y aprovechar el cambio de imagen de los pueblos. Es una situación que se esperaba en los últimos años y que ya había contado con algunos avances. En ese sentido, Campo Vidal quiso recordar varios momentos clave: la manifestación del 31 de marzo en Madrid, “la Revuelta de la España Vaciada”; la iniciativa “Yo paro por mi pueblo”, que hizo sonar hasta las campanas del Pilar de Zaragoza; la elección del diputado y los dos senadores de Teruel Existe; y la creación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Pero aún no es suficiente. “Venimos de un país que se está despoblando desde mitad del siglo XIX”, aseguró Campo Vidal, “Llevamos más de siglo y medio de emigraciones constantes de España a América, más tarde a Europa y en distintos periodos con fuertes emigraciones interiores a Cataluña, País Vasco, Madrid y Valencia principalmente”, apuntó el periodista y sociólogo.
Y el problema continúa: 27 capitales de provincia en España pierden habitantes; el 80% de la población española vive en el 15% del territorio y más de la mitad de los 8.131 municipios españoles tienen menos de 100 vecinos. Fueron algunos de los datos que aportó Campo Vidal. Despoblación del campo e híper concentración en las grandes capitales –“la España amontonada”, bromeó Armisen–, con lo que supone para la economía, el medioambiente y la salud.
Ese es el diagnóstico y los intervinientes quisieron mostrar su visión acerca de las soluciones. Francesc Boya habló de la necesidad del medio rural de “conectarse a la red, acoger a los jóvenes y ofrecer servicios”. Para el Secretario General para el Reto Demográfico “las ciudades han sido el paradigma de lo moderno y eso tiene que recuperarlo el campo”.
Ángeles Armisen apuntó tres objetivos: modificar el desequilibrio entre el medio rural y el medio urbano; hacer campaña por un cambio de modelo de vida y valores, como la que llevó su gobierno a cabo: “Todo va a cambiar, volver a ser Palencia”; e incluir el principio de ruralidad en las decisiones públicas, “una solución rural para un problema rural”. Todo ello garantizando la movilidad, “comunicando territorios y personas por esa autopista que es internet”; garantizando los servicios públicos, fomentando la actividad privada y difundiendo los recursos propios.
Marcelino Iglesias dio importancia al “pacto entre la sociedad urbana y la rural para ver que las dos se necesitan mutuamente”, así como a “las comunicaciones entre los territorios”, y a las nuevas tecnologías, “el primer paso para que el pueblo crezca”.
Por su parte, Manuel Campo Vidal, citando al Ministro de Agricultura, Luis Planas, apostó por el “triángulo mágico: jóvenes y mujeres-agua-internet”, para luchar contra la despoblación, el declive demográfico (España es el segundo país más envejecido del mundo por detrás de Japón), la masculinización del territorio y el cambio climático: “La despoblación es una herida medioambiental para el planeta”. Además, hizo hincapié en “la adecuación, por parte de la Administración, de unas normas que están hechas en las ciudades sólo para las ciudades”.
Para llevar a cabo estas recetas será necesario de la ayuda de todos: “Hay muchas personas que están tomándose muy en serio este problema y estamos empeñados en revertir la situación”, aseguró Campo Vidal. Deberán sumar esfuerzos la Administración del Estado, las Diputaciones, las Juntas y los Cabildos; junto a los emprendedores, las empresas privadas y públicas del territorio (Correos, Grupo Red Eléctrica o Telefónica); además de los legisladores, los medios de comunicación, las cooperativas y todas las iniciativas que trabajan en la lucha contra la despoblación.
Rodrigo Campos